El cambio climático es uno de los retos más acuciantes y relevantes de nuestro tiempo, con importantes repercusiones a escala mundial que exigen una respuesta inmediata. El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, la pérdida de biodiversidad, la subida del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos son sólo algunas de las manifestaciones de esta creciente amenaza. Esta crisis medioambiental no sólo afecta a la salud de nuestro planeta, sino que tiene profundas consecuencias para las comunidades humanas, amenazando la seguridad alimentaria, el suministro de agua y la estabilidad económica.

Hacer frente al cambio climático ya no es una opción, sino una necesidad urgente, y la concienciación sobre la importancia de adoptar prácticas sostenibles, reducir las emisiones y proteger los ecosistemas se convierte en algo crucial para nuestro futuro y el de las próximas generaciones. En este artículo examinamos cómo el cáñamo, con sus múltiples aplicaciones, puede contribuir de forma significativa a un futuro más sostenible, ofreciendo soluciones innovadoras para mitigar los efectos del cambio climático. Quizá te preguntes cuál es el rol del CBD y el cáñamo en la lucha contra el cambio climático. Sigue leyendo y descúbrelo.

El cáñamo en la lucha contra el cambio climático

El cáñamo, con todos sus componentes -tallo, semillas, hojas y flores-, es un recurso versátil con múltiples usos en distintos sectores productivos. Caracterizada por un rápido crecimiento, sólo comparable al de cultivos como el bambú y la Pawlonia, esta planta ofrece el máximo rendimiento con bajos costes de producción, independientemente de la volatilidad de los precios de los fertilizantes nitrogenados y los productos agroquímicos. Su cultivo requiere poca agua, poco laboreo y produce una cantidad importante de biomasa. Esta biomasa está destinada principalmente a:

    • Combustible y materiales de construcción: Las actividades relacionadas con la construcción de edificios y carreteras son una fuente considerable de emisiones de CO2, al igual que el mantenimiento de viviendas y oficinas. El cáñamo desempeña un papel importante como fuente alternativa de combustible y material de construcción del futuro. El cáñamo no sólo se cultiva y procesa a escala regional, sino que también puede eliminarse fácilmente. Esta característica resuelve uno de los principales problemas de muchos otros materiales de construcción, que suelen clasificarse como residuos peligrosos. Además, las esteras de cáñamo se utilizan como aislante para paredes, tejados y suelos, o como componente del hormigón a base de cáñamo. En gran medida, los residuos vegetales derivados del cáñamo se transforman en materiales de construcción, lo que permite aprovechar plenamente la planta.
    • Alternativa al papel respetuosa con el medio ambiente: el cáñamo es una alternativa al papel respetuosa con el medio ambiente, que se utiliza habitualmente para periódicos, libros, papel higiénico y mucho más. Esto es extremadamente relevante, teniendo en cuenta que la producción de papel requiere actualmente la mitad de la madera talada en todo el mundo. Según el WWF, se producen unos 405 millones de toneladas de papel y cartón, lo que supone alrededor del 15% del consumo total de madera. El uso de cáñamo para la producción de papel es una solución para preservar los bosques, ya que el cáñamo crece considerablemente más rápido que los árboles y el suelo puede replantarse inmediatamente después de la cosecha. Además, el papel de cáñamo es más duradero y puede reciclarse con más frecuencia.
    • Cosméticos: El cáñamo se utiliza mucho en productos de cuidado corporal, especialmente en cremas faciales y para la piel. Los ácidos V-linoleico, tocoferoles y vitaminas presentes en el Cannabis Sativa L. se asocian a propiedades antiinflamatorias y regeneradoras. El CBG, un derivado del cáñamo que contienen estos productos, es una sustancia seborreguladora que favorece la renovación y el recambio celular, ayuda a calmar la irritación y el enrojecimiento de la piel y aclara las manchas.
    • Alimento: Las semillas de cáñamo, una vez descascarilladas y transformadas en harina o aceite, proporcionan proteínas vegetales de alto valor biológico debido a la rica presencia de aminoácidos esenciales. Además de ofrecer ácidos grasos poliinsaturados con una proporción óptima de Omega 3 y Omega 6 (3:1), superior incluso a la del aceite de oliva (9:1), el cáñamo también ofrece una rica fuente de fibra y vitaminas como B1, B2, B6 y E. A diferencia de alimentos como el aguacate o las semillas de chía, el cáñamo no requiere largas rutas de transporte por avión, lo que contribuye a reducir la huella medioambiental. Además, el cáñamo no contiene gluten y es apto para varias dietas especiales. Si te interesa saber cómo cocinar con CBD, lee nuestro artículo “CBD en la comida: Un viaje al bienestar con productos de CBD”.

La industria del CBD no sólo está en vías de promover la salud humana, sino que también se perfila como un aliado ecológico en la lucha contra el cambio climático. El cultivo del cáñamo, del que se obtiene el CBD, ofrece una serie de beneficios medioambientales que van desde la captura de CO2 a la mejora de la calidad del suelo, pasando por el fomento de la biodiversidad o el ahorro de agua.

“Una hectárea de cáñamo es tan eficiente como una hectárea de selva tropical”

European Hemp Association

Captura de CO2

El cáñamo se distingue por su capacidad para capturar grandes cantidades de carbono atmosférico. Gracias a la fotosíntesis, esta planta es capaz de almacenar importantes cantidades de carbono tanto en los tallos como en las raíces. Teniendo en cuenta la conversión de carbono en CO2, cada tonelada de cáñamo absorbe unas 1,6 toneladas de CO2. Con un rendimiento medio de 5,5 a 8 toneladas por hectárea, el cultivo de cáñamo puede absorber entre 9 y 13 toneladas de CO2 por hectárea cosechada.

Regeneración del suelo

Debido a su rápido crecimiento y a la alta frecuencia de cambio de hojas, el cáñamo puede cubrir completamente el suelo sólo tres semanas después de la germinación. Las densas hojas forman rápidamente un material natural de cobertura del suelo, reduciendo la pérdida de agua y la erosión del suelo. Las hojas caídas también aportan nutrientes vitales para el suelo. La capacidad de fitodepuración del cáñamo lo hace ideal para eliminar los metales pesados del suelo a través de sus raíces. En Chernóbil y Taranto se llevaron a cabo ejemplos eficaces. La acción fertilizante del cáñamo, utilizado como cultivo de renovación, añade otros beneficios medioambientales, ayudando a mantener la fertilidad del suelo sin el uso intensivo de fertilizantes químicos.

Promover la biodiversidad

El cáñamo es una fuente de polen para las abejas y otros polinizadores durante los periodos de escasez floral. Su ciclo de floración, de julio a septiembre, coincide con la falta de producción de polen de otros cultivos agrícolas. Esta planta polinizada por el viento produce abundante polen, lo que la convierte en un recurso nutricional esencial para las abejas durante los periodos de escasez floral.

Agricultura sostenible

El cultivo del cáñamo requiere poco o ningún aporte químico, ya que la planta es sensible a pocas plagas graves. Su procesamiento genera cero residuos, ya que todas las partes del cáñamo, desde las raíces hasta las flores, pueden utilizarse o procesarse posteriormente. Esta multifuncionalidad hace del cáñamo una opción sostenible, capaz de producir alimentos, cosméticos, biomateriales y energía con un solo cultivo rotativo.

Ahorro de agua

Los estudios demuestran que el cáñamo es más neutro desde el punto de vista ecológico que otras fibras, especialmente en lo que se refiere al uso del agua. Por ejemplo, el algodón necesita 9.758 kg de agua por kg, mientras que el cáñamo necesita entre 2.401 y 3.401 kg, lo que representa un ahorro de agua del 75%.

Reducir la deforestación

El cáñamo se presenta como una fuente sostenible de celulosa para la producción de papel, contribuyendo potencialmente a la reducción de la deforestación. Con un contenido de celulosa del 65-70%, el cáñamo supera al de la madera (40%) y crece en sólo 5 meses, lo que garantiza una producción de pulpa hasta 4 veces superior a la de las plantaciones de árboles maduros por hectárea. El papel de cáñamo también puede reciclarse 7-8 veces, frente a las 3-5 veces del papel de pasta de madera.

Cultivando el futuro

El cáñamo emerge como un recurso clave para aplicar soluciones innovadoras capaces de acelerar la transición hacia un modelo de crecimiento regenerativo que devuelva al planeta más de lo que toma. La industria del cáñamo representa un modelo socialmente responsable que puede contribuir significativamente a mitigar el cambio climático, representando un cambio de nuestro sistema actual hacia una economía circular.

Con el creciente interés de los consumidores por las fibras y los productos naturales y sostenibles, se espera un aumento significativo de la demanda y el crecimiento en los próximos años. Esto dará al cáñamo la visibilidad que merece como aliado en el restablecimiento del equilibrio medioambiental y la consecución de los objetivos de descarbonización para una economía sostenible, resiliente y orientada al futuro. ¡Ha llegado el momento de pensar en materias primas alternativas y sostenibles! Obtenga más información sobre esta planta a través de los distintos productos de nuestro sitio web. ¿Qué le parece? Háganoslo saber en los comentarios.

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